Visite el castillo de Brézé, el más insólito del Valle del Loira

Construido entre los siglos XI y XIX, el castillo de Brézé es un monumento único, rico en historia pero sobre todo totalmente insólito, a pocos kilómetros de Saumur. No se deje engañar por su aspecto tranquilo: este castillo protegido alberga una arquitectura subterránea sorprendente.

Sumérjase en las profundidades de la historia del castillo de Brézé

¿Está preparado para sumergirse a varios metros de profundidad? Durante varios cientos de años, un señor tras otro han construido la fortaleza más profunda del mundo. Se cree que el castillo se construyó hacia 1063, en la época de las primeras invasiones vikingas. También descubrirá el foso seco más profundo de Europa. Antaño refugio de invasiones enemigas, el castillo es hoy un paraíso para curiosos y aficionados a la historia.

En la actualidad, este monumento privado, propiedad del Conde y la Condesa de Colbert, recibe casi 100.000 visitantes al año. El contraste entre un castillo aéreo ricamente ornamentado y un castillo subterráneo secretamente escondido despierta la curiosidad de sus visitantes. A este castillo sumergido no le faltan misterios. De usted depende desenmascararlos todos.

Qué descubrir: una fortaleza subterránea única

Sumérjase en la historia de los antiguos señores del castillo, tanto en sentido literal como figurado, ya que tras sus muros de piedra se esconde un auténtico laberinto subterráneo excavado en la roca. Este castillo de estilo renacentista desvela un espectacular sendero subterráneo de varios kilómetros de longitud. Para descubrir el gran secreto del castillo, hay que tomar una sencilla galería desde el patio exterior. Cuando las cavernas subterráneas le sean finalmente reveladas, prepárese para que casi 1.000 años de historia se desplieguen ante sus ojos. Durante su visita, descubrirá un ingenioso sistema subterráneo con una red de galerías y salas de todos los tamaños.

Un castillo troglodita como ningún otro, podrá deambular por pasillos excavados hace cientos de años y descubrir las estancias que acondicionaron los señores de la época: establos, cocinas y mucho más. Forjado por su historia, el castillo revela su carácter defensivo a través de un sistema de fosos, puentes levadizos y aspilleras que servían para rechazar a los invasores en la Edad Media.

Una visita inolvidable al castillo de Brézé

¿Qué verá en este castillo? Coja un poco de altura para no perderse nada. En la parte superior del castillo, tendrá el placer de descubrir salas renovadas y acondicionadas con muebles de época. Visite el dormitorio del cardenal Richelieu, con su gran chimenea renacentista y sus tapices ornamentales. La galería de retratos, la rara colección de armas medievales y las salas neogóticas decoradas por Pierre de Dreux-Brézé también merecen una visita.

En el exterior, el recorrido continúa por las 28 hectáreas de viñedos que bordean el castillo. Antaño apreciado por Joachim de Bellay, el viñedo se ha reconvertido ahora a la producción de vino ecológico. No se pierda una cata de vinos en la bodega. Para los más pequeños y los amantes de la naturaleza, al final de su visita diríjase a la pequeña granja del castillo de Brézé. Allí, ocho pequeños habitantes le esperan impacientes. Dos cerdos, una cabra, un macho cabrío y tres ovejas vigilan el recinto.

El Château de Brézé, a pocos kilómetros de Saumur, es una invitación a la evasión, al asombro y al descubrimiento. ¿A qué espera para planificar su visita?